Sole

Al principio dudó, luego pensó ¿pero dónde estaba el problema? Solo iban a ser unas fotos, nada más. Quizás de ese modo pudiera verla el señor ese que le habían dicho que llevaba la revista en la que estaba empeñada en entrar. Su sueño era ser vedette, eso era, ni más ni menos, vestir con plumas y brillos, bailar delante de mucha gente en dos o tres funciones al día. Era joven, tenía correa de sobra y necesitaba el dinero. Pero cuando aquel fotógrafo de pelo grasiento le dijo que enseñara carne, le espantó. “Niña, que a las revistas ya no va gente, películas es lo que tienes que hacer” 

 

¿Pero dónde irían a parar esas fotos? Algo le habían dicho de que en el cine las mujeres enseñaban más de la cuenta, y hacían cosas que solo de pensarlo le salía persignarse como de automático. La cosa es que a ella de nunca le había salido enseñarse. Pero una cosa era ser vedette, desde un escenario bien lejos del público y de las manos largas, y otra muy diferente era destaparse delante de las pantallas de todos los cines de pueblos, provincias y capitales”. 

 

Con esta historia y con este look hablamos de cine del destape, un capítulo en la historia del cine de nuestro país cuyo origen coincide con la supresión oficial de la censura franquista a la muerte del dictador en 1975. Un género el del destape, también llamado cine del despelote, de alto contenido erótico, de escasa calidad y mínimo coste, en las que el leitmotiv eran los desnudos femeninos. Fueron auténticos éxitos de taquilla, en las que la parte masculina estaba interpretada por señoros de la índole Pajares y Esteso. Una supuesta llamada a la libertad, cuando en realidad fue pura cosificación de la mujer.

Puedes encontrar las prendas en los siguientes enlaces:

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CRÉDITOS:

  • Fotografía: Sergio Albert
  • Maquillaje: Beatriz
  • Modelo: Amanda
  • Vestuario: Foel Vintage Clothing Company

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